procedimientos azules

365
Cómo se escribe la masturbación. Es decir, retener el choque de tu cuerpo en la memoria de mis manos. Por ejemplo: la acumulación del azul, el retroceso breve. Esa noche encima, lenta, en círculos. Ya no hace falta. Ahora me dedico (esto es un trabajo) a abrirme de piernas en dirección a alguien e incrustar el deseo como un cronograma dulce. ¿Hace belleza mentir? Debo confesar que también me hubiera dejado en tu reemplazo: no me temblaban las piernas cuando cerraste la puerta. 

364
no voy a leer más poemas no sé cómo se hace una cosa tan horrible. amar debe ser como concebir un aborto. un fracaso a medias, ¿no te parece? el cuerpo encandilado de algo que no existe. 
estar sola en casa significa darle drenaje a los procedimientos inútiles y pensar en que vos eras un poco mi manera de hacerme doler en el lugar de siempre 
(ese lugar se llamaba belleza)

363
no soy tan irrespetuosa para mencionar el nombre o no me acuerdo cómo se llamaba- pero esa noche empecé a contabilizar sus libros como si fueran un error severo. Entonces pensaba, de veras, pensé -mientras me la metía-: ¿podrías devolverme la biblioteca? Me harías ese favor. Y además: cómo se hace para seguir respirando
si es que todavía usás esa cosa llamada pulmón
que se ensancha y se desarma
y el verbo que deviene
y no hablemos del cigarrillo 
y tu madre entrando siempre para prohibirte el humo 
Por favor no hablemos.
Es necesario.

362
Desperté de una escena horrible. Vos abrazabas a otra y le decías mi nombre sin pausa. Esa otra no tenía cabeza. No sé cuál de las dos cosas me daba náuseas y empezaba a deglutir órganos a mansalva como si fuera manera de callarse, de estarse quieta. Era una máquina de deglutir cuerpos. Entonces llegaba a cansarme de la sangre, de lo espeso de la sangre-nunca llegué a nada, hay que decirlo, nunca llegamos- y me encontraba el regalo de tu madre cuando se fue a las cataratas, ese regalo de mierda: me lo tragaba todo, se me partían los dientes y pensaba que era un acto hermoso atracarse con algo de mal gusto. Tu madre siempre fue bastante puta para regalarme cosas. (yo lo único que quería era que te enseñara a no dejarme)



1
No te escribo. No cometo errores. No me meto las manos en la boca. No me pego contra las piernas. No me muerdo las muñecas. No me acuerdo de vos ni de cómo se dice acordarse de alguien. No lloro. No lloro tanto. No creo en la palabra amor. No creo que sea suficiente. No olvido la noche del accidente es decir cuando nos conocimos. No me importa el miedo. No concibo el miedo. Te escribo. No sé cómo se hace.

2
esa película de mierda que me hiciste ver la noche de la lluvia con la camisa a cuadros la daban en el cable esta misma noche doblada: como asistir a un recuerdo en otro idioma (defasado). lo cierto es que apagué la televisión antes de que empezara a sonar la canción porque esa voz no se alteraba nunca * como si tus manos

3
Lo entré al gato y le pedí que se quedara quieto, arrastrado en mi. Quedate quieto, le dije. Le hablaba toda concentrada como si el animal entendiera la palabra miedo. Para explicarle tuve que ponerme a llorar como un aullido interminable. Daba lástima la escena. Me puso la cabeza contra el pelo, temblaba. Le di de comer de más porque fueron dos noches en una.

X
Ya no sé escribir
-ahora traduzco mi cuerpo al otro idioma
(¿qué significa "dejarme", me querés decir?)

X*
encontré el diccionario:
del verbo morir

MADRE DE NADIE

No se hacen historias con mi herida. Yo no tuve adentro a dios -como una virgen castrada- y lo parí para el dolor del mundo. Mi cuerpo apenas una catedral rota, incendiada, hecha de pájaros. No se harán plegarias con este llantito de huérfana y pedir limosna no alcanza. Yo no me embaracé sin abrir las piernas ni tuve derecho a que pronunciaran mi nombre sin pausa.
Mi hijo no existe. Ésa historia no le importa a nadie. No tiene comienzo ni final: es nudo en sí misma. Ésa historia no termina de nacer porque está muerta. Yo escribo lo que nunca tuve pateándome de adentro el cuerpo.

ONDINE

dicen que el mar te golpea
hasta dar con el olvido:
como si el agua
fuera -en su profundidad-
una página
en blanco

yo escribo
-empujo-
contra mí

y después de perderme
de hacer lo hondo
la caída

después del ahogo
la catástrofe

aparezco otra vez en la orilla
con el cuerpo desencajado
de sal

con la vida toda
desnuda-boca adentro

DIAGNÓSTICO

A ver, nena, abrí la boca. Respirá hondo. Decime qué sentís ahora en el pecho. Cómo es exactamente la herida. Cuántas veces llorás por día. En qué fracción de segundos tragás o no tragás / el poema. Qué hacés cuando te duele. Cada cuánto es la pausa, suponiendo que hubiera una pausa. Por favor, describime el dolor otra vez. Decime si suave, fuerte, rápido, despacio. Explicame qué es, cómo se llama. Con cuánta frecuencia. Hacé un esfuerzo por ser exacta. Peso, volumen, longitud. En qué parte del cuerpo puntualmente acomete. Bajo qué circunstancias. Te duele más de día o de noche. Decime cómo esperás que se cure. Cómo hacés para aplacarlo. Explicame por favor cómo se explica.

GERUNDIO

Llevabas una maleta en las manos, haciendo contrapeso: estabas firme. Me obsequiaste, como un soldado en guerra, tu última mirada. No atinaste a decir / absolutamente nada. Las palabras hubieran sido como darle de comer a la herida. Entonces te ibas: era cierto. La escena cambió drásticamente: la vida me estaba pasando. Te ibas. Te estabas yendo. No quise detenerte. Tu irte me arrastraba hacia el poema: fui corriendo a la máquina, escribí "llevás una maleta" en pasado. No atinaste a decir nada. Estabas en silencio / te ibas en silencio. Vos todo abriendo la puerta con las manos. Haciendo contrapeso en mi escritura.