almohadas torcidas

El vacío no tiene nombre, no tiene tiempo
no es de frío ni de papel
Las baldosas me tropiezan
y no caben números para llorar
Traspapelada de ausencias,
busco tus ojos (que son mis ojos)
Y entonces las ventanas no me existen
y entonces mi voz es (de) silencio
Me desespero, me temo, me abrazo
y de atrás hacia la nube, apenas veo niebla

8 comentarios:

  1. Bello poema! escribes muy bien :D me gustó tu blog. Te sigo.

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  2. Qué absoluta preciosidad de sitio.

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  3. ¡Qué adorable despertar un domingo y leer esto!

    :)

    Abrazo!

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  4. Que bella entrada! escribes precioso! te sigo!
    Eve

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  5. Sos una grande, nunca me voy a cansar de recordartelo!
    Siempre me tocan en lo más profundo tus textos.

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