hueco

La noche en la que supe que estábamos lejos, no fue cuando tu distancia se hizo tangible en el aeropuerto. Supe que estábamos lejos antes de que lo estuviéramos, y tuve miedo de decírtelo porque entendernos desde una punta a otra de la ciudad, cuando la ciudad no es ciudad, es inasequible. Pude haberlo intentado mediante una carta, pero las cartas siempre son ausencias. Y si no tomé el teléfono, fue porque el teléfono no existe: estamos atrás de las invenciones, somos antes de Graham Bell y sin embargo no somos.
Amor, no me basta el silencio para acercarme a vos y a vos no te basta la palabra para acercarte a mí. Ese es el problema: siempre partimos de una distancia; nos hicimos desde lejos, nos conocimos entre trenes. La ciudad, cuando la ciudad no es ciudad, es inasequible.

12 comentarios:

  1. Hay veces que cuando se empieza desde tan lejos, es dificil acortar las distancias... Lo describiste de una manera hermosa... Besos!

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  2. Me has encantado.

    Un beso fuerte de una nueva lectora.

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  3. yo quiero que sea un espacio abierto hacia el gozo del señor, pero si vos decís eso. te creo jajajaja. que bueno

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  4. Podría dividir tu párrafo tan breve, diseccionarlo en frases hermosas. Lo más complejos sería rearmarlo, como lo armaste vos, pàra que no sólo sea una asuma de frases hermosas, sino compleja, estupenda narrativa, donde tantois aspectos del subsuelo del alma se debaten...

    La cosa es que me encató, ME ENCANTÓ.

    Quiero felicitarle. Un beso.

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  5. que caprichosa la distancia.. tambien quiso formar parte de lo nuestro..

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  6. bellísimo.Atrapa. Como te sujetas en el primer párrafo y como rompes en el segundo. Leerte me relaja y me procura la calma de un tarde relajada de otoño. Besos

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  7. Me haz sacado una sonrisa con el video, como me encanta Drexler, sencillamente GRACIAS.

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