la condena

El silencio es vacío en este territorio; pero las palabras son también impenetrables. ¿Qué haré con este sufrimiento? Si no hallo puertas para encerrar mi angustia; si todo picaporte es grito en la inmensidad. El universo no alcanza, el universo se extiende. No tendré infiernos para dejar de ser: mi cuerpo carcomido, no será un sepulcro; mi alma triturada, no será la redención. ¿Para qué morir en esta vida? ¿Para qué vivir entre la muerte?

3 comentarios:

  1. La contradicción de vivir y dejar en un mismo verbo, me gustó el texto, me voy,
    como buscándome preguntas.

    Abrazo.

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  2. sabes distinguir muy bien entre la soledad y el no estar en ningún sitio. Besos

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  3. Te deja pensando esas preguntas finales, quizá demasiado. Algunas frases son mortales:

    "Si no hallo puertas para encerrar mi angustia; si todo picaporte es grito en la inmensidad..."

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