diario (4): expedición de un lunes

La luna y la miel de uva: una ensoñación para combatir a la tristeza.
Debería aprender a escribir el universo, y no esta amalgama de ilustraciones para olvidar tu nombre. Mi escritura se volvió la definición de tu abandono (casi sin metáfora y huérfana de imaginación). Todo lo que sé decir está lejos de lo que en realidad sucede; como si para explicar la estrella tuviera que esbozar el mundo.

3 comentarios:

  1. ";como si para explicar la estrella tuviera que esbozar el mundo",

    Impresionante, cada vez me convenzo más que no importa a donde uno se dirija (volando, cayendo, arrastrando, quieto o todo eso de espaldas); la torpe victoria del alma herida es la conciencia (y que feo -que feo decir "feo"- es el truco-tropiezo de convencerse),

    Un abrazo.

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