conjugación de vos

Probablemente estés sentado en tu colchón leyendo los poemas que deletreé en el cuaderno antes de irme. Quizás hayas tenido miedo, y entonces, en el silencio de la noche, habrías trazado una caricia con la palabra despedida. Sospecho que tomaste el último tren celeste y en un viaje de trasparencias, habías escrito dos lunas con mi nombre. Temería que hubieras llorado o que cuentes ovejas blancas para dormirte. Te insistiría, como una hamaca al viento, que te quedaras en tu cuerpo, que te tomaras la cintura y aprendieras a apreciar ese paraíso de tristeza.
Pero estás sentado en tu colchón, probablemente nada, quizás nunca tuviste miedo, trazarías, no sospecho, ni una caricia ni dos lunas, y temeré, celestemente, que no hubieras llorado, que no insistas en quedarte, para siempre, en mi cintura.

6 comentarios:

  1. El miedo y las condiciones tomados de la mano; hasta el miedo al miedo del otro posible.

    Me llevo esta maravillosa imagen: "Te insistiría, como una hamaca al viento, que te quedaras en tu cuerpo".

    Fuerte abrazo.

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  2. Ese misterio de que el mundo sigue ahí aunque no lo vemos. Que el otro existe cuando no está con nosotros.

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  3. Precioso, y grislluvioso.

    Cómo duele no ser elegido.

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  4. Quién puede querer quedarse en un paraíso de tristeza.
    Lo expulsé yo nomás...

    Abrazo.

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