vísperas de despedida

¿Acaso no me habías invitado a pasar la navidad terrible? Dijiste algo de un árbol, de festejar lo imposible como si fuera gran cosa. Yo quise salir corriendo en un trineo para que no te fueras, para que apenas algo, pero me senté en el pesebre y me puse a llorar diciendo nada. Vos me alcanzaste un regalo (casi poco) porque no sabías cómo y entonces, dieron las doce y me di cuenta de que no existías. Mamá me hizo creer en la lucecita roja expandiéndose en el cielo. ¿Cuánto cuesta borrar al polo norte desde la segunda infancia?

2 comentarios:

  1. No sé por qué cualquier regalo, me parece casi poco en estos días...Un abrazo.

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  2. en algun momento de la infancia existe. Es real para los infantes

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