Mi amor, no sé qué película pero un tiro adentro de la boca (fuerte, así, de golpe, sin miedo). Entonces pensé: debe ser posible. Hace falta una locura poco más que se me fue el mundo o no sé andar en bicicleta. Algo que duela tanto como para no verse, un vos en el centro de no sé dónde. Quiero decir: ¿cómo puede desperdiciarse una bala porque no alcanza nunca a repararse la infancia? Hay que aprender a darse por vencido. En el fondo, no puede ser tan terrible olvidarse de un nombre como para siempre; hacer de cuenta que el amor es nada, lo mismo estar con tanto llanto a dónde ir, de pronto. Debería aprenderse a guardar la noche: tenerla en una cajita como por las dudas. Y si acaso tuvieras miedo de quedarme, entonces yo podría abrirla, colmarla en mi cuerpo para no sufrirlo: mi amor, no sé qué película pero un tiro adentro de la boca: cerré los ojos porque estaba sola. No quise llorar encima de mí misma.

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