perder toda intención

No pude recuperar la palabra (es decir, ¿cómo?): hice una tijera de silencios por encima del naufragio, acaso inútil. Me lloré, sin darme cuenta, barquitos de papel para caer la noche y no llegar al fondo. Quise dejarme adentro el río, repleto de cauces y de lluvias: nadarme el cuerpo como si fuera a aprender el ahogo por sentencia propia. Después, a modo de lápida, escribí con la cascada:
1- de cómo cantar por debajo del agua y no escucharse
2- poder borrar los ojos sin intención de abrirlos
3- saber morir adentro, quiero decir, yo supe

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